Del toque del Víctor a los goles del Búfalo
Gimnasia evoca momentos de gloria, entre las décadas del’70 y del’80. En estos años, el Mensana tuvo una alta figuración por su fútbol lujoso. El “Toque, Lobo, toque…” se escuchaba fuerte en todo el país. Los años 70 y 80 fueron una continuidad de la bella etapa de los 60 en Gimnasia y Esgrima, con un rasgo muy distintivo, exacta síntesis de esa época de triunfos, campeonatos y esplendor: del toque del Víctor a los goles del Búfalo. Ambos se convirtieron en los actores principales del juego del Lobo, Legrotaglie con sutiles y armoniosas jugadas, Funes con electrizantes conquistas, hasta convertir a Gimnasia en un gran orgullo en todos los escenarios del país. Por su condición de campeón en 1969 debió enfrentar en 2 recordadas finales, que se jugaron con una diferencia de apenas 24 horas, en la cancha de Godoy Cruz al Atlético San Martín, ganador del tradicional torneo de “Los Cuatro”, choque decisivo para clasificar al representante mendocino al Nacional 1970. Fueron dos partidos cerrados, de mucha marca, apretados, muy friccionados en el medio campo y con muy pocas situaciones de gol. Tras el 0 a 0 del primer juego, el marcador en blanco del segundo parecía condenarlo al mismo resultado, hasta que a los 38 minutos del segundo tiempo el riojano Luna proyectó un centro desde la izquierda, que Alfredo Aguilera conectó de cabeza hacia atrás, lo que posibilitó la aparición como un fantasma del Cachorro Aceituno que con otro certero cabeza dejó a Enrique Reggi a mitad de camino. Fue el triunfo que llevó al Lobo a jugar tres Nacionales consecutivos: 70, 71 y 72, con un invicto como local de 2 años y medio. Aquel equipo de 1969, integrado en su mayoría por elementos de las divisiones inferiores, estaba integrado por Ciro Lucero, Eduardo César Ferreyra, Juan Carlos Palomar, Luis Alberto Castellanos (rosarino, venía de jugar en San Juan), Cayetano Alberto Guayama, Alfredo Victorino Torres, Omar Husaín Badrán, Víctor Antonio Legrotaglie, Alfredo Angel Sosa, Juan de Dios González, Alfredo Aguilera, Carlos Gil Aceituno, Jorge Alberto Luna (importante adquisición, que llegó de La Rioja), Héctor Francisco Ledesma, Segundo Cortez, Juan Carlos Vidal y Roque Cruz. Dirigidos por un profesional muy serio y capaz, Pedro Pablo Sará.

GIMNASIA DEL 69
El primer torneo Nacional Gimnasia lo jugó en 1970, quedando en la 5º posición en su grupo, a 6 puntos del primero Chacarita. Además de finalizar invicto en Mendoza, acá le ganó a 2 de los grandes del fútbol Argentino: 3 a 2 a San Lorenzo y 2 a 1 a River. En ese torneo por ser el mejor de todos los clubes indirectamente afiliados a AFA se lo consideró como el mejor equipo del interior, clasificándose al Nacional del año siguiente.- En 1971 el Lobo mejora lo realizado en el torneo anterior, finalizando a 2 puntos de Rosario Central. Logró uno de sus triunfos más importantes de su historia, propinándole una goleada con histórico baile a San Lorenzo por 5 a 2 de visitante. Los medios periodísticos del país recordaron por mucho tiempo este hecho, como una de las 2 o 3 actuaciones más importantes de un equipo del interior contra un GRANDE.-
Para el Nacional del 1972 Gimnasia se clasificó en un arduo Regional, ganándole la final en partidos ida y vuelta a Unión de Santa Fé. Se cerraba así el mejor ciclo de todos los tiempos a nivel Nacional para el Lobo del Parke.- En 1975 ya no estaban LOS COMPADRES, y con un plantel renovado, Gimnasia cumpliría una muy decorosa actuación. Terminó a 6 puntos de River, que sería el campeón, y a 2 de Estudiantes quien clasificó a las finales por el título. Terminó con la valla menos vencida de la zona.
El Nacional de 1978 marcó 2 hechos resonantes: Gimnasia fue el 1ºequipo mendocino en jugar de local en el Estadio Mundialista Malvinas Argentinas; y le ganó a Boca Juniors en sus dos enfrentamientos, de local 1 a 0 y en la Bombonera lo goleó 5 a 1.

MALVINAS ARGENTINAS: GIMNASIA FUE EL PRIMERO EN LLENARLO
El Lobo del Búfalo
Los Nacionales 81 y 82 fueron el comienzo de 4 participaciones consecutivas. Durante esos años el LOBO era casi invencible para los otros equipos de Mendoza. En el primero de ellos estuvo a punto de lograr la clasificación, aunque perdió esa posibilidad contra Rosario Central de visitante. En el 82se logró también una campaña muy buena, goleando a Talleres de Córdoba y a Huracán de visitantes. Se jugó el SUPERCLASICO mendocino con un Mundialista repleto, con 47.000 hinchas; terminó empatado 2 a 2.-

Dos años apenas le bastaron a Juan Gilberto Funes para convertirse en el último ídolo del Centenario Lobo. El Búfalo había llegado en 1983 desde San Luis adquirido de manera definitiva en una millonaria compra y se quedó hasta el año siguiente. En su Provincia había pasado por Huracán, Estudiantes y Jorge Newbery (Villa Mercedes) y antes, con tan solo 17 años, había tenido un breve paso de 4 meses por Sarmiento de Junín, dirigido por Roberto Perfumo, solo suplente de Ricardo Gareca, con quien se reencontraría más tarde en Vélez Sársfield para forjar una gran amistad, al igual que con el Cabezón Ruggeri. Esa década tuvo un comienzo espectacular para Gimnasia, con 4 títulos consecutivos: los de 1980 y 1981 con la dirección técnica del eterno maestro, el Víctor; y los de 1982 y 1983 con el Nene Enrique Santiago Fernández en el banco. La presencia del Juan, como también se lo reconocía cariñosamente en Mendoza, terminó de forjar un Lobo imbatible en el fútbol local. Jugó 2 Nacionales (83 y 84) y se marchó al Millonarios de Colombia, donde se convirtió en el Misil Argentino y donde quedó en la historia como autor del gol número 3.000 de esa Institución, historia que continuó en River, Grecia y Vélez hasta que una dolencia coronaria borró para siempre su sonrisa de niño grande. Para muchos su corazón de muchacho noble y generoso, espontáneo e inocente, cariñoso y divertido, buen amigo, mejor compañero, nunca dejó de latir. Porque todavía late en el Parque, donde se lo recuerda como desde el primer día, cuando apareció con su valija llena de goles e ilusiones, con admiración y respeto.
Los Nacionales 83 y 84 fueron los últimos que se jugaron, llegando la reestructuración del fútbol argentino; fueron torneos muy cortos. Gimnasia realizó buenas campañas, clasificándose para octavos de final en el 84, eliminado por Argentinos Juniors en partidos ida y vuelta, equipo que el año siguiente sería campeón de la Copa Libertadores.







































